Documentación antes que presupuesto
No cotizamos sobre un croquis. Planos de detalle, cómputo y especificación de materiales se cierran primero, y recién después se pide precio a los contratistas. Eso reduce los adicionales a mitad de obra, que es donde se pierden los plazos en reformas de pisos corporativos.
Lectura del edificio existente
La mayoría de las oficinas que intervenimos en Buenos Aires y Rosario ya estaban construidas. Antes de proponer una distribución nueva, medimos orientación, luz natural disponible, capacidad eléctrica y altura de cielorraso. Lo que no se puede mover, se diseña alrededor.
Interiorismo B2B con materiales que envejecen bien
Piedra natural en recepciones, microcemento en circulaciones, roble en salas de reuniones. Elegimos por mantenimiento y resistencia al uso intensivo, no por catálogo. Cuando un material no conviene por humedad o por plazos ajustados, lo decimos antes de especificarlo.
Domótica comercial integrada, no superpuesta
Control de clima por zonas, gestión de accesos y monitoreo de consumo se integran con los sistemas que el edificio ya tiene. Dejamos manual lo que complica la operación diaria, y capacitamos al personal de mantenimiento antes de la entrega.
Un solo responsable de obra
El estudio no deriva la dirección a terceros. La misma persona que documentó el proyecto supervisa la ejecución, recibe las consultas del contratista y firma el final de obra. Menos intermediarios, menos interpretaciones del plano.